Andamos queriendo a algunos como tú
Como compradores de humo
Que lo venden más barato después
Los queremos por perdonarlos
Para perdonarlos
Para aprenderlos a querer
Para saber perdonar
Para caminar con eso puesto
Estás tan cambiado y diferente
Que puedo conocerte de nuevo
Estás tan nuevo para mí
Que puedo presentarme de nuevo
Y eso me da mucho espacio
Para crear y vivir de lo único que podría vivir
Con las solas existencias de amigos vuestros
Y de los propios.
Si nos olvidásemos a cada rato sería tan bueno…
Sin nos olvidásemos y nos volviéramos a conocer a cada rato
Sonreiría siempre
Y andaría con cosquillas de amor escolar cada día
Y sonreiría más
Creo que me llenaría el corazón cada mañana,
Creo que pensaría una nueva estrategia para conquistar tu atención cada día
Sería bueno,
No me enfadaría tanto, ni tendría que recordar los problemas que superamos
Sí, pero aclaro que a esos problemas les debo la oportunidad de pensar esto que pienso
Sería lindo conocerte a cada rato,
Pero me quedo con conocerte hace mucho rato
Y poderte decir amigo.
EAVB_EZWVGCSGWL
lunes, 28 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
Rodotempo
¿Cuál fue la primera canción?
¿El río?
¿O las montañas emergiendo?
¿Las nubes silentes pudieron resonar?
¿Habrá sido la primera estrofa el himno de Dios?
¿Será que la potencia de la creación dejando abiertas las nubes fue la primera melodía?
¿Podrá ser el caos benigno poseedor de la arrítmica/rítmica base del universo entero?
Entonces somos nosotros los oídos que no quisimos oír nada,
Ni el pensar ni las palabras,
¿Será que cuando olvido lo que quiero escribir alguien le corta las hojas al libro en mi cabeza?
Si, así… las corta… del futuro de mi cabeza.
¿Al separarse las nubes, habrá habido canciones desde antes?
¿Y habrá habido quiénes las canten?
No sé si terminaré esta canción un día,
Ni tampoco si habrá quien la cante.
¿El río?
¿O las montañas emergiendo?
¿Las nubes silentes pudieron resonar?
¿Habrá sido la primera estrofa el himno de Dios?
¿Será que la potencia de la creación dejando abiertas las nubes fue la primera melodía?
¿Podrá ser el caos benigno poseedor de la arrítmica/rítmica base del universo entero?
Entonces somos nosotros los oídos que no quisimos oír nada,
Ni el pensar ni las palabras,
¿Será que cuando olvido lo que quiero escribir alguien le corta las hojas al libro en mi cabeza?
Si, así… las corta… del futuro de mi cabeza.
¿Al separarse las nubes, habrá habido canciones desde antes?
¿Y habrá habido quiénes las canten?
No sé si terminaré esta canción un día,
Ni tampoco si habrá quien la cante.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Un Profesor de Física llegando a casa un viernes después de la última semana de exámenes
Es raro como nos pasan las cosas frente a la viste siempre y nunca las vemos, hasta que de pronto nos estamos haciendo viejos y al parecer nos empezamos a detener en esos detalles que puedan frenar nuestra partida del mundo.
Alguno le habrá tomado el peso a las cosas simples como una flor o la lluvia. Otros, en cambio, por primera vez se habrán entristecido ante una noticia que no les haya afectado a ellos mismos en la tele.
Un alumno muy sagaz de mi clase me dijo que soy como un tiranosaurio, yo pensaba que era por mi fortaleza, pero supongo ahora (que me detengo un poco en estas cosas) que lo decía porque me hice bien viejo y estoy extinto, quizás quedan sólo mis huesos y no lo quiero ver.
Alguno le habrá tomado el peso a las cosas simples como una flor o la lluvia. Otros, en cambio, por primera vez se habrán entristecido ante una noticia que no les haya afectado a ellos mismos en la tele.
Un alumno muy sagaz de mi clase me dijo que soy como un tiranosaurio, yo pensaba que era por mi fortaleza, pero supongo ahora (que me detengo un poco en estas cosas) que lo decía porque me hice bien viejo y estoy extinto, quizás quedan sólo mis huesos y no lo quiero ver.
miércoles, 26 de agosto de 2009
lunes, 17 de agosto de 2009
Ciego
La tarde es para mí un deseo, un deseo de encontrarte. Ya no percibo un solo sentido en las calles si no te encuentro. Mientras camino perdido para la vista de todos, desorientado cual pez en la arena, mientras todos corren por inercia y yo apoyo mi bastón por delante nadie sabe mis motivos para salir a la calle, con tal negrura en frente que nadie podría imaginarse.
Cuando doy mis pasos lentos, me aseguro de no perder esa lentitud, ya próximo a tu perfume doscientos cuarenta y cuatro pasos caminé, y me arreglo el corbatín –me dicen que es verde, me dicen que estoy canoso, me dicen que me afeite, yo no he visto mi fortuna en el espejo, ni la veré, pero la poseo (sé que estás así y si un día no te hallare, en vano sería el primer paso que di en este mundo)- y espero ahora caminar los veinte que me faltan, siento que ya percibo tu aroma, si a veces lo huelo en cualquier parte, tengo ganas, muchas ganas de tocarte, pues me envuelves cada tarde, camino dos pasos más y te escucho, algunas veces te saludo.
Cuando doy mis pasos lentos, me aseguro de no perder esa lentitud, ya próximo a tu perfume doscientos cuarenta y cuatro pasos caminé, y me arreglo el corbatín –me dicen que es verde, me dicen que estoy canoso, me dicen que me afeite, yo no he visto mi fortuna en el espejo, ni la veré, pero la poseo (sé que estás así y si un día no te hallare, en vano sería el primer paso que di en este mundo)- y espero ahora caminar los veinte que me faltan, siento que ya percibo tu aroma, si a veces lo huelo en cualquier parte, tengo ganas, muchas ganas de tocarte, pues me envuelves cada tarde, camino dos pasos más y te escucho, algunas veces te saludo.
lunes, 27 de julio de 2009
Capaz
Escúchame,
Déjame decirte que tus labios no bloquean el sol,
Y tus manos no bastan para nada,
No piensas, no resistes,
Ya vas en plena retirada.
Y déjame decirte que no volveré del sueño,
Para hablarte al oído las cosas que siempre quisiste escuchar.
Por eso te digo escúchame,
Ahora que puedo hablar,
Las tapas de mi soledad están blindadas,
Selladas al vacío como el principio de un chiste.
No me puedes tocar,
Llegaré hasta allá,
Seré risas y quizás mil miserias,
Pero jamás seré incapaz.
Déjame decirte que tus labios no bloquean el sol,
Y tus manos no bastan para nada,
No piensas, no resistes,
Ya vas en plena retirada.
Y déjame decirte que no volveré del sueño,
Para hablarte al oído las cosas que siempre quisiste escuchar.
Por eso te digo escúchame,
Ahora que puedo hablar,
Las tapas de mi soledad están blindadas,
Selladas al vacío como el principio de un chiste.
No me puedes tocar,
Llegaré hasta allá,
Seré risas y quizás mil miserias,
Pero jamás seré incapaz.
viernes, 23 de enero de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


